¿Cómo mantener la presión arterial normal?

presión arterial normal

Mantener una presión arterial normal a veces resulta complejo, sobre todo al tener un estilo de vida poco sano. Muchos adultos, que son los que más sufren de estas alzas, no saben por qué ocurre ni cómo detectar cuando ocurre.

Puede ser una situación peligrosa porque pueden crearse condiciones que ponen la vida en riesgo, como ataques al corazón o derrames cerebrales. Aún así, es algo que se puede prevenir y tratar con diagnósticos tempranos y algunos cambios en el estilo de vida.

 

Condiciones adecuadas de la presión arterial normal

La presión arterial es la fuerza que tiene la sangre para viaja entre las arterias. De esta manera se entiende que, cada vez que el corazón late, bombea sangre hacia las arterias.

Cuando pasa, la presión sube, siendo la presión sistólica. En cambio, cuando el corazón está en reposo, entre latidos baja la presión y se llama presión diastólica.

 

Es de esta forma que se hace la lectura de la presión arterial, obteniéndose 2 números distintos. Generalmente el número sistólico se ubica antes o encima de la cifra diastólica.

Un ejemplo es que 120/80 significa que la sistólica es de 120 y la diastólica es de 80. Estos son los números de presión arterial normal y, si se tienen cifras por encima de ellos, se tiene la presión elevada.

 

Irregularidades en revisiones de una presión arterial normal

Cuando la presión arterial se eleva no se presentan síntomas. La única forma de averiguar que esto ocurre es por medio de chequeos regulares a la atención médica rutinaria.

El proveedor de esta atención usará el medidor, un estetoscopio o un sensor electrónico y un manguito diseñado para esta labor. Entonces, antes de hacer un diagnóstico, se harán dos o más mediciones en citas médicas distintas.

 

Entre las medidas conocidas se pueden establecer los siguientes parámetros:

cuadro-tension-arterial

  • Normal: menos de 120/80.
  • Presión elevada sin otros factores de riesgos cardíacos: 140/90 o mayor.
  • Presión elevada con otros factores de riesgos cardíacos, según algunos diagnósticos: 130/80 o mayor.
  • Presión peligrosamente elevada y con necesidad de buscar atención médica inmediata: 180/120 o mayor.

 

Con los niños y adolescentes, el especialista compara medidas de lo que es normal con otros de la misma edad. La estatura y el sexo también influyen en ello.

Para las personas que tienen diabetes o enfermedades renales crónicas se mantiene una presión por debajo de 130/80.

 

Factores que aumentan el riesgo de hipertensión

Cualquier persona puede tener la presión alta, pero hay factores que pueden hacer el riesgo mayor:

  • Edad: la presión acostumbra a aumentar con la edad.
  • Origen: la presión alta acostumbra a ser más vista en adultos afroamericanos.
  • Peso: quienes tienen sobrepeso u obesidad tienen mayor probabilidad de presentar estas elevaciones.
  • Sexo: antes de los 55 años, los hombres tienen más probabilidad de desarrollar hipertensión que las mujeres. Luego de los 55 años, las mujeres tienen mayor probabilidad de desarrollarla que los hombres.
  • Estilo de vida: hay hábitos en el estilo de vida que pueden llevar a aumentar el riesgo de hipertensión. Comer demasiada sal o consumir poco potasio pueden ser algunos, junto a la falta de ejercicio, demasiado consumo de alcohol y fumar.
  • Antecedentes familiares: cuando se presentan antecedentes familiares de hipertensión, es mayor el riesgo de desarrollarla.

Formas de prevenir la hipertensión

Aunque hay casos donde las probabilidades son elevadas, es posible prevenir la hipertensión con un estilo de vida sano. Algunas estrategias para lograrlo son:

Tener una dieta saludable

Lo recomendable es que se limite la cantidad de sodio y se aumente la cantidad de potasio en la dieta. También se tienen que ingerir alimentos bajos en grasa, frutas, verduras y granos enteros.

Hacer ejercicio para mantener la presión arterial normal

El ejercicio es de ayuda para mantener un peso saludable y bajar la presión arterial. Lo ideal es que sea regularmente y al menos dos horas y media de ejercicio aeróbico de intensidad moderada por semana.

Otra opción es el ejercicio aeróbico de alta intensidad por una hora y quince minutos por semana. Algunos de estos ejercicios son la caminata a paso rápido o cualquier actividad física que lleve al corazón a latir más fuerte.

Además, se tiene que respirar más oxígeno de lo habitual para tener un mejor rendimiento.

Mantener un peso saludable

Los riesgos de hipertensión son mayores en personas con sobrepeso u obesidad. Por ello, es recomendable mantener un peso saludable que ayude a controlar la presión alta y reduzca el riesgo de otros problemas.

Consumir menos alcohol

La presión arterial se puede elevar al beber demasiado alcohol, el cual también suma calorías a la dieta y aumenta el peso. Por eso, los hombres no se deben exceder de dos tragos al día y las mujeres de uno.

Evitar fumar

Fumar cigarrillos genera hipertensión y aumenta las probabilidades de ataques cardíacos o accidentes cardiovasculares. Si usted fuma, lo recomendable es que hable con su médico para que le ayude a encontrar una buena forma para dejarlo.

Control del estrés

La salud emocional también es importante y es por ello que hay que relajarse y aprender a manejar el estrés. Esto también ayuda a mejorar la salud física y a evitar la hipertensión.

Algunas técnicas para lograrlo implican hacer ejercicio, escuchar música, concentrarse en algo tranquilo y meditar.

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