¿Qué es la prevención primaria, secundaria y terciaria de enfermedades?

prevención primaria, secundaria y terciaria

La prevención primaria, secundaria y terciaria de las enfermedades nos ha permitido vivir más y mejor. Son de los pilares fundamentales de cualquier sistema de salud pública en cualquier parte del mundo.

Gracias a la tecnología, se han podido dar mayores prevenciones en el campo de la salud para tener excelentes resultados. Cada uno de estos niveles tiene una razón de ser y es fundamental conocerlos en su totalidad.

 

¡Sigue con nosotros para saber más sobre ello!

 

División de la prevención primaria, secundaria y terciaria

La prevención sanitaria tiene como objetivo la reducción de riesgos a la salud en la población. Para lograrlo de una forma más efectiva, se presentan 3 divisiones disponibles en todos los sistemas de salud, siendo los siguientes:

 

Prevención primaria

Con la prevención primaria se busca evitar la aparición de enfermedades con estrategias como la vacunación. Otra forma para lograrlo es la quimioprofilaxis o quimioprevención.

En líneas generales se trata de técnicas que suprimen los factores desfavorables antes que se genere la enfermedad o accidente. Sus formas de actuar son distintas:

  • Se eliminan factores ambientales de riesgo con el saneamiento del medio ambiente.
  • Dando protección al organismo frente a enfermedades o accidentes.
  • Implementar estrategias de educación en la salud y para la creación de hábitos saludables.

De esta manera, las técnicas se implementar en estrategias como:

  • La promoción de la salud.
  • La prevención de enfermedades.
  • El uso de técnicas PRL: seguridad laboral, higiene industrial, ergonomía y medicina del trabajo.

Desde el punto de vista epidemiológico son estrategias de prevención sanitaria de gran incidencia. Además, actúan antes de que la interacción de los agentes o factores de riesgo en el sujeto produzcan la enfermedad.

 

Prevención secundaria

En el caso de la prevención secundaria, se encuentra asociada a la detección de enfermedades de la forma más temprana posible. Acostumbra a aplicarse cuando aún no hay síntomas, lo que facilita la intervención que impida o retrase su evolución.

Permite minimizar las consecuencias graves, sobre todo de las enfermedades crónicas. Con un programa de afección, se puede hacer una detección y tratamiento precoz.

 

Esta es la mejor estrategia para una curación y para evitar que se conviertan en enfermedades crónicas. Estas últimas hacen que aparezcan deficiencias, discapacidades y minusvalías.

Puede que incluya programas de cribado como la mamografía para la detección del cáncer de mama. También se presenta la densitometría ósea para detectar la osteoporosis.

 

Otros casos como la localización de parejas sexuales con infección sexual, reciben prevención secundaria. Esta, específicamente, es para minimizar lo más que se pueda la propagación de la enfermedad.

 

Prevención terciaria

Cuando ya una persona se encuentra afectada por una enfermedad, lo propio es que se prevenga la discapacidad. Esto es lo que busca hacer la prevención terciaria, al igual que la aplicación de estrategias para facilitar su rehabilitación.

Son tratamientos en enfermedades mayormente crónicas, logrando que se eviten otras complicaciones o daños mayores. En personas diabéticas, por ejemplo, se da control de la glucemia, el cuidado de la piel y la exploración de los pies.

 

También se presentan recomendaciones para el ejercicio físico regular, evitando enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos. Con la prevención terciaria también están los servicios de apoyo y rehabilitación para maximizar la calidad de vida y evitar el deterioro.

Tales son los casos cuando se aplica la rehabilitación por lesiones, un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular. Las personas discapacitadas tienen ayudas para prevenir complicaciones, como las úlceras por presión para quienes están confinadas en la cama.

 

Cambios de la prevención primaria, secundaria y terciaria por la tecnología

Uno de los primeros cambios que se presentan en esta prevención sanitaria es la existencia de la revolución de los datos. Gracias a los registros médicos electrónicos, mucha información se ha llevado a estudios epidemiológicos importantes, siendo miles de casos y enfermedades.

Con ello ha sido posible identificar factores de riesgo de distintas enfermedades, ayudando a tener más oportunidades de prevención. Hay un manejo masivo de esta información online y los posibles tratamientos, seguido de asistencias personalizadas de especialistas al instante.

 

Otro elemento destacado son los indicadores de salud, pues ya no hace falta que una enfermera detecte una tensión arterial alta. Lo mismo ocurre con otros diagnósticos simples para las conductas preventivas y los profesionales se han encargado de ello.

La prevención primaria, secundaria y terciaria, gracias a esto, tienen mayores probabilidades de detección a corto plazo. Sin embargo, se sigue invitando a las poblaciones a acudir a los especialistas para aplicar tratamientos correctos.

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